ESPIRITU
Santos
"El Espíritu Santo como fuerte huracán hace adelantar más en una hora la navecilla de nuestra alma hacia la santidad, que lo que nosotros habíamos conseguido en meses y años remando con nuestras solas fuerzas". (Santa Teresa de Jesús)
“En el nacimiento de la Iglesia, el Espíritu Santo infundió valentía, fortaleza y sabiduría a los apóstoles que estaban temerosos. Así, si los legionarios son almas dóciles, el Espíritu Santo podrá realizar en ellos la misma obra.” (Alfonso Lambe)
“El verdadero fin de la vida cristiana consiste en la adquisición del Espíritu Santo. En cuanto a la oración, al ayuno, a las vigilias, a la limosna y toda otra buena acción hecha en nombre de Cristo, no son sino medios para lograrlo” (San Serafín de Sarov)
“Haz comercio espiritual con la virtud, distribuye los dones de la gracia a quien los pida, inspirándote en el ejemplo siguiente: un cirio encendido aunque sea una luz terrena, enciende a otros cirios, sin por eso perder su brillo, a otros cirios que iluminarán otros lugares. Si esta es la propiedad del fuego terreno, ¿qué decir del fuego de la gracia del Espíritu Santo? La riqueza terrena, distribuida, disminuye. En cuanto a la riqueza celestial de la gracia, no hace más que aumentar en quien la propaga. Así, el mismo Señor dijo a la samaritana: “Todo el que beba de esta agua volverá a tener sed; pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás sino que el agua que yo le dé, se convertirá en él en fuente de agua que brota para la vida eterna” (Jn 4,13-14)” (San Serafín de Sarov)
“El Espíritu Santo nunca obra sin la colaboración de mi libertad. Y si no me acepto como soy, impido que el Espíritu Santo me haga mejor.” (Jacques Philippe)
“El fin de la obra del Espíritu Santo en nuestra vida consiste en suscitar y hacer crecer las virtudes teologales de la fe, la esperanza y la caridad.” (Jacques Philippe)
“Las gentes mundanas no tienen al Espíritu Santo; o, si lo tienen, no es más que de paso: Él no se detiene en ellos. El ruido del mundo le hace marcharse.” (Santo Cura de Ars)
“Si preguntáramos a los condenados: ‘¿Por qué están en el infierno?’, responderían: ‘Por haber resistido al Espíritu Santo’. Si dijéramos a los santos: ‘¿Por qué están en el cielo?’, responderían: ‘Por haber escuchado al Espíritu Santo’.” (Santo Cura de Ars)
“Para el hombre que se deja conducir por el Espíritu Santo parece que no hay mundo; para el mundo, parece que no hay Dios.” (Santo Cura de Ars)
“Sin el Espíritu Santo, somos como una piedra de las que es en el camino. Toma en una mano una esponja empapada de agua y en la otra una piedra; apriétalas igualmente. No saldrá nada de la piedra, y de la esponja verás salir el agua en abundancia. La esponja es el alma llena del Espíritu Santo; y la piedra es el corazón frío y duro donde el Espíritu Santo no vive.” (Santo Cura de Ars)
Biblia
“El viene en ayuda de nuestra debilidad porque no sabemos orar como es debido; pero el Espíritu intercede por nosotros con gemidos inefables. Y el que sondea los corazones conoce el deseo del Espíritu y sabe que su intercesión a favor de los santos está de acuerdo con la voluntad divina.“(Rom 8, 26-27)
“Mi palabra y mi predicación no tenían nada de la argumentación persuasiva de la sabiduría humana, sino que eran demostración del poder del Espíritu, para que ustedes no basaran su fe en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.” (1 Cor 2,4-5)
“Les conviene que yo me vaya, porque si no me voy, el Paráclito no vendrá a ustedes. Pero si me voy, se lo enviaré.” (Jn 16,7)
“Donde está el Espíritu del Señor, allí está la libertad” (2 Cor 3,17)
“Todos los que son conducidos por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Y ustedes no han recibido un espíritu de esclavos para volver a caer en el temor, sino el espíritu de hijos adoptivos, que nos hace llamar a Dios ¡Abba!, es decir, ¡Padre!” (Rm 8,14-15)
“El mismo Espíritu se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios. Y si somos hijos, también somos herederos, herederos de Dios y coherederos de Cristo, porque sufrimos con él para ser glorificados con él.” (Rm 8,16-17)
“El fruto del Espíritu es: amor, alegría y paz, magnanimidad, afabilidad, bondad y confianza, mansedumbre y temperancia… Si vivimos animados por el Espíritu, dejémonos conducir también por él.” (Gál 5,22-23.25)
“Y ya que esa unción los instruye en todo, y ella es verdadera y no miente, permanezcan en él, como ella les ha enseñado.” (1 Jn 2,27)
“El Espíritu que Dios nos ha dado no es un espíritu de temor, sino de fortaleza, de amor y de sobriedad.” (2 Tim 1,7)
“No extingan la acción del Espíritu” (1 Tes 5,19)
"Eleven constantemente toda clase de oraciones y súplicas, animados por el Espíritu. Dedíquense con perseverancia incansable a interceder por todos los hermanos, (Ef 6,18)
“Cuando los lleven ante las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no se preocupen de cómo se van a defender o qué van a decir, porque el Espíritu Santo les enseñará en ese momento lo que deban decir” (Lc 12,11-12)
“Al que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo, no se le perdonará.” (Lc 12,10)
"Felices si son ultrajados por el nombre de Cristo, porque el Espíritu de gloria, el Espíritu de Dios, reposa sobre ustedes." (1 Pe 4,14)
"Hay un solo Cuerpo y un solo Espíritu, así como hay una misma esperanza, a la que ustedes han sido llamados, de acuerdo con la vocación recibida." (Ef 4,4)
"Traten de conservar la unidad del Espíritu, mediante el vínculo de la paz." (Ef 4,3)
"El Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí está la libertad." (2 Co 3,17)
“El que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios." (Jn 3,5)
"El viento sopla donde quiere: tú oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Lo mismo sucede con todo el que ha nacido del Espíritu." (Jn 3,8)
"El Espíritu es el que da Vida, la carne de nada sirve. Las palabras que les dije son Espíritu y Vida." (Jn 6,63)
"Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi Nombre, les enseñará todo y les recordará lo que les he dicho." (Jn 14,26)
"Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo." (Jn 16,13)
"Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: «Reciban el Espíritu Santo.»" (Jn 20,22)
