Santa Teresa se sentía inundada de la bondad de Dios. Entonces le pregunta a Nuestro Señor:
- Señor mío, ¿cómo te podré agradecer?
Nuestro Señor le contestó:
- Asiste a una Misa.
Si supiéramos el valor del Santo Sacrificio de la Misa, qué esfuerzo tan grande haríamos por asistir a ella. Santo Cura de Ars