Cuentan que se quejaba un día Santa Teresa de lo mal que la trataba el Señor con enfermedades, problemas, arideces...
A lo que Jesús le dice...
- Teresa, así trato yo a mis amigos.
Teresa, con mucha gracia, le responde...
- Ah, Señor, por eso tienes tan pocos.
Que la injusticia de los hombres no debilite nuestra confianza plena en la bondad de Dios. Don Orione